Durante la II Guerra Mundial, los altos cargos de las fuerzas aliadas eran enviados a una prisión de alta seguridad en Colditz, un pequeño pueblo alemán, con un castillo construido como psiquiátrico y reconvertido en una cárcel inexpugnable, para alojar a los oficiales británicos, estadounidenses, franceses, polacos y holandeses. Pero no resultó ser tan inexpugnable, ya  que los reclusos eran los altos mandos de cada país, y por tanto, los mejores militares, estrategas, inteligentes y escurridizos. Cada viernes, te pondrás en la piel de uno de estos oficiales para intentar escapar de la cárcel. No podrás escapar!!! … o sí?

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